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Ejercicios de Terapia de Lenguaje para Niños: 5 Juegos que Funcionan en Casa [Guía Mamás Monterrey]

Ejercicios de Terapia de Lenguaje para Niños: 5 Juegos que Funcionan en Casa [Guía Mamás Monterrey]

¿Tu hijo dice «ato» en lugar de «gato»? ¿O todavía no arma frases cuando sus compañeritos del kínder ya cuentan historias completas?

Te entiendo perfectamente. Yo también he estado ahí, comparando en silencio mientras esperaba en la fila de la escuela, preguntándome si era normal o si debía hacer algo.

Lo peor no es que no pronuncie bien. Lo peor es esa angustia de no saber si estás exagerando o si realmente necesitas ayuda. Y entre el tráfico de Gonzalitos, el trabajo y las mil cosas del día, sientes que no te alcanza el tiempo ni para respirar.

Aquí te voy a compartir 5 ejercicios que los terapeutas de lenguaje usamos en consultorio, pero adaptados para que los hagas con cosas que ya tienes en tu casa. Y al final, te digo con honestidad cuándo sí es momento de pedir ayuda profesional.

Porque seamos claras: no se trata de ser mamá perfecta, sino mamá informada.

Primero lo primero: ¿Es normal o debo preocuparme?

Antes de que te agobies, déjame ponerte una tabla bien clara. Cada niño tiene su ritmo, pero hay ciertos hitos que nos ayudan a saber si vamos por buen camino.

Habilidades de lenguaje esperadas por edad:

EdadLo que esperamos escucharSeñal de alerta
18 meses10-20 palabras sueltas («mamá», «agua», «más»)No dice ninguna palabra
2 añosFrases de 2 palabras («quiero agua», «no carro»)Solo señala, no habla
3 añosFrases de 3-4 palabras, cuenta qué hizoHabla pero nadie le entiende
4 añosPlatica historias, hace preguntasOmite muchos sonidos, se frustra al hablar
5 añosSe expresa claro, pocos errores de pronunciaciónEvita hablar en público, tartamudea mucho

Si tu hijo está cerca de lo esperado pero necesita un empujoncito, los ejercicios de abajo te van a ayudar. Si hay un retraso importante, estos ejercicios son un buen complemento mientras agendan una evaluación de desarrollo cognitivo con un especialista.

La American Speech-Language-Hearing Association tiene una guía completa de hitos del lenguaje que te puede dar más claridad.

Los 3 errores que cometí (y que tú puedes evitar)

Antes de irnos a los ejercicios, déjame contarte los errores que yo cometí con mi hijo mayor. Ojalá alguien me los hubiera dicho antes.

Error #1: Corregirlo todo el tiempo

Cada vez que decía «peyo» en lugar de «perro», yo lo interrumpía: «No mi amor, es PE-RRO». ¿Resultado? Se empezó a frustrar y dejó de intentar hablar tanto.

Lo correcto es repetir bien la palabra sin corregir directamente. Si dice «quiero awa», tú respondes natural: «Ah, ¿quieres agua? Ahorita te sirvo agua». Así escucha el modelo correcto sin sentirse regañado.

Error #2: Hablarle como bebé

Pensé que si le hablaba en «lenguaje de bebé» se sentiría más cómodo. Grave error. Los niños aprenden imitando, y si escuchan «el guau-guau quiere awa», pues así van a hablar.

Háblale claro, con vocabulario rico. En lugar de «dame el chupón», di «dame el biberón». En lugar de «ahí viene el guau-guau», di «mira, ahí viene un perro café».

Error #3: Practicar cuando ambos estamos cansados

Intentaba hacer los ejercicios a las 8 de la noche, después de bañarlo, cuando los dos ya estábamos rendidos. Obvio que no funcionaba.

El mejor momento es cuando están descansados y de buenas. Puede ser en la mañana antes de salir, o en la tarde después de la siesta. 15 minutos de calidad valen más que una hora a fuerzas.

Ahora sí, vamos a lo bueno.

Ejercicio 1: El Juego de los Sonidos Exagerados

Edad ideal: 2 a 4 años

Qué es:
Exagerar el sonido inicial de las palabras para que tu hijo se fije en cómo se producen. Por ejemplo, en lugar de decir «manzana», dices «Mmmmm-anzana».

Cómo hacerlo paso a paso:

  1. Agarra 5 objetos o juguetes que tengas en casa (un plátano, un carro, una pelota, una muñeca, un libro).
  2. Siéntate frente a tu hijo y muéstrale el objeto mientras exageras el primer sonido: «Mira, un Pppp-látano».
  3. Pídele que repita: «¿Tú puedes decir Pppp-látano?».
  4. Si lo intenta (aunque salga mal), ¡celébralo! «¡Muy bien, dijiste plátano!».
  5. Haz esto con los 5 objetos, 2 veces al día.

Por qué funciona:
Estás desarrollando algo que se llama conciencia fonológica, que es la habilidad de identificar y manipular sonidos. Es la base para que después pueda leer y escribir bien. Si además tiene dificultades de aprendizaje, esto también lo ayuda. Considera complementarlo con apoyo psicopedagógico si notas otras áreas de rezago.

Mi tip de mamá a mamá:
Yo lo hago mientras preparo la cena. Agarro las verduras del refri y vamos jugando: «¿Me pasas el Jjjj-itomate?», «Necesito una Zzz-anahoria». Así mato dos pájaros de un tiro.

Ejercicio 2: Teatro de Emociones con Espejo

Edad ideal: 3 a 6 años

Qué es:
Hacer ejercicios de lengua, labios y mejillas frente al espejo mientras «actúan» diferentes emociones. Es como el gym, pero para los músculos de la boca.

Cómo hacerlo:

  1. Párate con tu hijo frente a un espejo (puede ser el del baño).
  2. Dile: «Vamos a ser leones enojados» y saca la lengua lo más que puedas, gruñendo «RRRRR».
  3. Luego: «Ahora somos peces» y hagan boquitas de pez, abriendo y cerrando los labios.
  4. «Somos caballos» y hagan el sonido del caballo con la lengua (chasquido).
  5. «Estamos sorprendidos» y abran la boca grande diciendo «Ooooh».
  6. Hazlo 5 minutos diarios, 3 veces por semana.

Por qué funciona:
Muchos niños tienen problemas de lenguaje porque los músculos de la boca no tienen suficiente tono o coordinación. Estos ejercicios fortalecen lengua, labios y mejillas, que son los «instrumentos» que necesita para hablar claro.

Variación regia:
En Monterrey, con el tráfico que nos cargamos, yo aprovecho cuando vamos en el carro rumbo a la escuela. Ponemos el espejo retrovisor y hacemos caritas chistosas mientras avanzamos poquito a poquito en Gonzalitos. Los niños se divierten y yo no llego estresada a dejarlos.

Ejercicio 3: Canciones con Huecos (Fill in the Blanks)

Edad ideal: 2 a 5 años

Qué es:
Cantar canciones que tu hijo ya se sabe, pero pausar en palabras clave para que él las complete.

Cómo hacerlo:

  1. Elige canciones que le encantan. En México funcionan súper bien: «La Vaca Lola», «Pin Pon», «Los Pollitos Dicen».
  2. Empieza a cantar normal: «Los pollitos dicen pío, pío, pío…»
  3. En la siguiente estrofa, haz una pausa: «Cuando tienen… (espera a que diga ‘hambre’)» o «Cuando tienen… (espera) …frío».
  4. Si no lo dice, dale una pista exagerando el primer sonido: «Cuando tienen fffff…».
  5. Repite la canción completa 2 o 3 veces al día.

Por qué funciona:
Estás trabajando memoria verbal, anticipación lingüística y vocabulario al mismo tiempo. Además, la música activa áreas del cerebro que facilitan el aprendizaje del lenguaje. La Academia Americana de Pediatría tiene más actividades de lenguaje recomendadas por edad que puedes explorar.

Mi truco:
Esto funciona increíble en el carro camino a la escuela. Ponemos las canciones en Spotify y vamos cantando. Para cuando llegamos al colegio, ya practicamos sin que se sienta como tarea.

Ejercicio 4: El Restaurante de Mamá (Juego de Roles)

Edad ideal: 3 a 6 años

Qué es:
Jugar al restaurante donde tu hijo es el cliente y tiene que «ordenar» su comida usando palabras completas.

Cómo hacerlo:

  1. Haz un menú simple con recortes de revistas o dibujos: tacos, pizza, hamburguesa, agua, jugo.
  2. Tú eres la «mesera» con delantal y libretita.
  3. Llegas a la «mesa» y preguntas: «Buenas tardes, ¿qué le sirvo de tomar?».
  4. Si solo señala, finges no entender: «Ay perdón, no veo bien. ¿Me puedes decir con palabras?».
  5. Cuando lo diga (aunque sea «awa»), lo sirves con drama: «¡Una agua fresquita para el señor!».
  6. Luego cambien roles: él es el mesero y tú ordenas.

Por qué funciona:
Estás desarrollando lenguaje pragmático, que es el uso social del lenguaje: saludar, pedir, agradecer, esperar turnos en la conversación. Muchos niños saben palabras pero no saben usarlas en contexto real.

Si notas que tu hijo tiene mucha ansiedad al hablar con extraños o en situaciones sociales, esto puede requerir estrategias para reducir su ansiedad de forma más estructurada.

Versión Monterrey:
Nosotros lo hacemos con «tacos de mentiras». Ponemos tortillas de tela que le regalaron en un baby shower y jugamos a la taquería. «¿Quieres de bistec o de trompo? ¿Con todo?». Es chistosísimo y súper cultural.

Ejercicio 5: Caza de Tesoros Verbal

Edad ideal: 3 a 7 años

Qué es:
Darle pistas verbales para que encuentre objetos escondidos en la casa. Es como un juego de detectives pero para desarrollar comprensión del lenguaje.

Cómo hacerlo:

  1. Nivel principiante: «Busca algo que sea rojo» o «Tráeme algo que usamos para comer».
  2. Nivel intermedio: «Busca algo redondo que rebota» (pelota) o «Tráeme lo que usamos para peinarnos» (cepillo).
  3. Nivel avanzado: «Busca algo que está debajo de la mesa, es suave y lo usas para dormir» (almohada).
  4. Cuando lo encuentre, pídele que te diga qué es usando una oración: «Es una pelota azul».

Por qué funciona:
Trabajas comprensión verbal, vocabulario descriptivo y seguimiento de instrucciones. Plus: gastas su energía y tú descansas un rato en el sillón dando instrucciones.

Progresión:
Empieza simple si tu hijo es más chiquito. Conforme mejore, haz las pistas más elaboradas. A mi hijo le encanta cuando le doy 3 pistas seguidas tipo misión imposible.

¿Cuánto tiempo al día? La verdad sin culpas

Seamos honestas: entre el trabajo, la casa, la tarea de los otros niños y todo lo demás, no tenemos horas libres para hacer terapia casera.

La buena noticia es que con 15 a 20 minutos al día es suficiente.

Lo importante no es la cantidad de tiempo, es la consistencia. Es mejor 15 minutos todos los días que 2 horas un sábado cuando ya están todos cansados.

Y si algunos días no puedes, no te sientas mal. Yo tampoco soy perfecta. Hay días que llegamos corriendo de la escuela, comemos y nos vamos a taekwondo sin tiempo de nada. Y está bien.

Si sientes que necesitas más estructura o que tu hijo requiere algo más intensivo, una evaluación neuropsicológica completa puede ayudarte a diseñar un plan específico para sus necesidades.

Cuándo sí necesitas ayuda profesional (la señal que no debes ignorar)

Aquí va la parte que tal vez no quieres leer, pero que necesitas escuchar de corazón:

Los ejercicios de casa NO reemplazan la terapia formal si hay un problema real de lenguaje.

Busca ayuda profesional si notas esto:

  • A los 2 años: No dice palabras sueltas, solo señala y hace sonidos.
  • A los 3 años: No arma frases de al menos 2 palabras.
  • A los 4 años: Nadie más que tú le entiende lo que dice.
  • A cualquier edad: Se frustra MUCHO al intentar comunicarse, hasta el punto de pegar o hacer berrinches fuertes.
  • Regresión: Hablaba y dejó de hacerlo (esto requiere atención inmediata).

El CDC tiene una lista oficial de indicadores del desarrollo que te puede servir de referencia.

No es que seas mal mamá ni que hayas hecho algo mal. A veces simplemente hay un componente biológico o neurológico que necesita apoyo especializado. Y entre más temprano se atienda, mejores resultados.

Si además de lenguaje notas dificultades en la escuela, podría beneficiarse de un programa educativo adaptado que trabaje todas sus áreas de desarrollo.

Eres una mamá increíble

Si llegaste hasta aquí, déjame decirte algo: eres una mamá increíble.

El solo hecho de estar buscando información, de querer ayudar a tu hijo, de invertir tiempo en leer esto, ya te pone kilómetros adelante.

Cada niño va a su ritmo. Mi hijo mayor empezó a hablar tardísimo y hoy no se calla ni para respirar. Mi hija chiquita habló desde el año pero le costó trabajo la «r» hasta los 5.

No te compares. No compares a tu hijo.

Haz lo que puedas, con lo que tengas, desde donde estés. Y cuando necesites ayuda, pídela. No hay medalla para la mamá que puede sola con todo.

🧠 ¿Sientes que tu hijo necesita más que ejercicios en casa?

No estás sola. En CICAP tenemos un equipo de terapeutas de lenguaje que trabajamos con amor, paciencia y ciencia.

Sabemos que cada niño es diferente y diseñamos planes a la medida de lo que tu familia necesita.

Agenda una valoración inicial y descubramos juntas cómo ayudar a tu pequeño a encontrar su voz.

Directora de CICAP Monterrey, especialista líder en terapia de lenguaje, comprometida con el desarrollo integral y la comunicación efectiva de los niños en Nuevo León.
Azeneth A. Silva
Directora general de CICAP
CICAP Centro Integral de Cognición y Apoyo Psicológico
azesilva@cicap.com.mx

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